| Exposición de carteles electorales de los años 70 en España. Fuente: Wikimedia Commons |
Los sistemas electorales, bajo el velo de
los cálculos matemáticos, parecen constituir una plasmación objetiva de los
resultados de unas elecciones sobre la composición de las instituciones democráticas.
Sin embargo, la forma de diseñar cómo los votos se transforman en cámaras
legislativas y gobiernos ejecutivos es cualquier cosa menos objetiva. Dependiendo
de variables como el umbral, la circunscripción y la fórmula electoral, un
mismo porcentaje de votos puede llevar a
un partido a gobernar en solitario o en coalición; a estar presente
en el congreso o a languidecer fuera del legislativo.